
BRASILIA.— La economía de Brasil podría crecer aproximadamente 2,4% durante 2026, según las últimas evaluaciones del Fondo Monetario Internacional.
El país se ha beneficiado parcialmente de mejores términos de intercambio y de su condición de exportador neto de petróleo.
La elevada participación de fuentes renovables en su sistema eléctrico también reduce parte de la vulnerabilidad frente a las subidas internacionales del petróleo.
Sin embargo, la inflación continúa siendo un problema. El FMI proyecta que podría cerrar 2026 alrededor de 5,6%, todavía por encima del objetivo del Banco Central.
Las autoridades mantienen una política monetaria restrictiva destinada a devolver gradualmente la inflación hacia la meta. Brasil también enfrenta importantes desafíos fiscales. Un deterioro de las cuentas públicas podría elevar los costos de financiamiento y mantener altas las tasas de interés por más tiempo.
A mediano plazo, las reformas tributarias y nuevas inversiones en productividad podrían mejorar el potencial de crecimiento. El desempeño brasileño tiene relevancia regional: cualquier aceleración o desaceleración de su economía afecta cadenas comerciales desde Argentina y Uruguay hasta Paraguay, Bolivia y Chile.
Fuente de referencia: Fondo Monetario Internacional.