
La oposición exige transparencia sobre un convenio que permitiría utilizar al país caribeño como territorio de tránsito.
El Gobierno busca evitar otra paralización de carreteras mientras continúa una profunda crisis económica y social.
LA PAZ.— Bolivia prolongó por otros 90 días el estado de emergencia nacional debido al riesgo de nuevos bloqueos de carreteras y protestas contra las políticas económicas del Gobierno.
La medida fue aprobada por la Asamblea después de informes de autoridades policiales y militares que advirtieron sobre posibles nuevas movilizaciones.
Los bloqueos registrados durante meses anteriores provocaron problemas en la distribución de alimentos, combustibles y medicamentos, agravando las dificultades económicas.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz sostiene que necesita instrumentos adicionales para mantener abiertas las vías estratégicas del país y proteger el abastecimiento.
Sectores de oposición y organizaciones sociales cuestionan la prolongación de la emergencia argumentando que las medidas de seguridad no resuelven las causas económicas del conflicto.
Bolivia atraviesa simultáneamente problemas de reservas internacionales, acceso a divisas, déficit fiscal e inflación.
La posibilidad de nuevas protestas convierte la estabilidad social en una variable fundamental para la ejecución del programa económico que el Gobierno comenzó a aplicar durante 2026.